La inocuidad alimentaria no es un principio abstracto, sino que se sistematiza en diversas disposiciones legales o reglamentos muy estrictos. Entre estos se cuentan las normas religiosas, que durante mucho tiempo fueron consideradas sólo como expresiones de formación cultural; pero que hoy se han consolidado como nuevos parámetros de excelencia, calidad y seguridad, no sólo entre sus propios seguidores, sino también entre sectores más amplios y transversales del mercado. Las dos más importantes y conocidas en Occidente son las normas Halal y Kosher, que siguen y observan los fieles del Islam y del Judaísmo, respectivamente. Dos mundos culturalmente opuestos pero que, en el ámbito alimentario, muestran puntos de concordancia. 

 2,917 total views,  61 views today

Article similaire