SAG Aysén fortalece la trazabilidad ganadera: una herramienta clave para la competitividad y los mercados halal
La Región de Aysén continúa avanzando en el fortalecimiento de sus sistemas de trazabilidad animal mediante una nueva etapa impulsada por el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), orientada a apoyar a pequeños productores bovinos y equinos de la región.
La iniciativa busca consolidar los avances logrados durante años de trabajo en identificación animal y control sanitario, incorporando nuevas herramientas que permitan fortalecer la gestión predial, mejorar la calidad de los registros oficiales y aumentar la participación de los productores en los sistemas de trazabilidad.
Entre los principales objetivos del nuevo programa se encuentran el fortalecimiento de la autogestión en trazabilidad bovina, la regularización de existencias prediales y la incorporación de sistemas de identificación individual para equinos mediante microchips. El proyecto contempla beneficiar a cerca de 1.900 pequeños productores bovinos y avanzar en la identificación de aproximadamente 1.800 equinos en distintos sectores de la región.
La trazabilidad constituye uno de los pilares fundamentales para la competitividad de la producción pecuaria moderna. A través de estos sistemas es posible identificar el origen de los animales, registrar sus movimientos, mantener antecedentes sanitarios actualizados y garantizar una respuesta rápida ante eventuales emergencias zoosanitarias.
Desde la perspectiva halal, la trazabilidad adquiere una relevancia aún mayor. Los principales mercados halal del mundo exigen cada vez más transparencia respecto al origen de los animales, las condiciones de producción, el control documental y la integridad de la cadena de suministro. La capacidad de rastrear un producto desde su origen hasta el consumidor final se ha transformado en un elemento clave para generar confianza entre importadores, autoridades regulatorias y consumidores musulmanes.
Asimismo, sistemas robustos de trazabilidad facilitan la implementación de programas halal en plantas faenadoras, procesadoras y exportadoras, permitiendo demostrar el cumplimiento de requisitos relacionados con segregación, identificación de animales, control de proveedores y gestión documental.
La experiencia de Aysén refleja una tendencia que se observa a nivel mundial: los mercados internacionales ya no solo evalúan la calidad del producto final, sino también la capacidad de demostrar su historia productiva completa. En este escenario, la trazabilidad se convierte en una herramienta estratégica para fortalecer la competitividad de la ganadería chilena y ampliar sus oportunidades de acceso a mercados de alto valor agregado, incluidos los mercados halal.
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