🍷 El vino sin alcohol se instaura como una tendencia con impacto en la industria
La industria vitivinícola está viviendo un periodo de transformación, impulsado por cambios en los hábitos de consumo que favorecen opciones más saludables y moderadas. Esta evolución se ha reflejado en un interés creciente por el vino sin alcohol, que va más allá de una moda pasajera y empieza a consolidarse como una categoría estable dentro del mercado global de bebidas.
Según un análisis del mercado, la categoría de vinos sin y con bajo contenido alcohólico podría alcanzar un valor global de 35.700 millones de dólares para 2026, impulsada por consumidores más jóvenes, cambios en preferencias de estilo de vida y la búsqueda de alternativas al consumo tradicional de alcohol.
En países como Estados Unidos, el cambio de hábitos ya se refleja en una disminución del número de consumidores tradicionales de vino, lo que ha llevado a las bodegas a explorar nuevas opciones como la desalcoholización para mantener la relevancia de sus productos. En una encuesta reciente, se observó que millones de consumidores redujeron su consumo convencional, lo que abre espacio para alternativas sin alcohol que combinan la experiencia del vino con beneficios asociados a la salud y el bienestar.
Este fenómeno no es exclusivo del vino: otras categorías de bebidas sin alcohol, como cervezas 0,0 y bebidas funcionales, también están creciendo a ritmo acelerado, reflejando una preferencia más amplia por productos que se adaptan a estilos de vida más saludables.
En síntesis, el vino sin alcohol deja de ser una curiosidad para posicionarse como una línea de producto con potencial de crecimiento constante, integrada cada vez más en portafolios de bebidas que responden a las demandas de consumidores conscientes de su salud y estilo de vida.
Fuente: Agromeat – “El vino sin alcohol llegó para quedarse: una industria en crisis por nuevos hábitos”. El vino sin alcohol llegó para quedarse
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