Lo que no aparece en la etiqueta también cuenta: la importancia de los coadyuvantes en la certificación Halal
JAKIM exige considerar no solamente los ingredientes declarados en el producto, sino también los coadyuvantes utilizados durante su fabricación, incluidos los sistemas de filtración y purificación de agua.
Santiago, 28 de agosto de 2026. En la certificación Halal, revisar la formulación del producto terminado no siempre es suficiente. Existen sustancias y materiales utilizados durante la fabricación que pueden no aparecer en la etiqueta, pero que igualmente deben ser identificados, evaluados y respaldados documentalmente.
Este es el caso de los coadyuvantes de proceso, es decir, sustancias o materiales empleados para facilitar una etapa productiva, aunque su presencia en el alimento terminado sea mínima o no tenga una función tecnológica en el producto final.
Entre ellos pueden encontrarse:
- Enzimas utilizadas en clarificación o transformación.
- Antiespumantes.
- Agentes desmoldantes.
- Medios filtrantes y carbón activado.
- Solventes o vehículos tecnológicos.
- Materiales utilizados en la filtración y purificación de agua.
- Otros auxiliares que entren en contacto directo o indirecto con el producto.
¿Qué establece JAKIM?
El procedimiento publicado por el Departamento de Desarrollo Islámico de Malasia (JAKIM) para solicitudes de certificación de fabricantes internacionales requiere presentar un certificado Halal o una especificación de producto para todos los coadyuvantes de proceso, incluyendo aquellos utilizados en la filtración o purificación del agua dentro de la planta.
El mismo procedimiento exige documentación para todas las materias primas e ingredientes y la implementación de un Sistema de Aseguramiento Halal. Esto demuestra que la evaluación no se limita a la receta declarada, sino que comprende las diferentes etapas y materiales involucrados en la fabricación.
¿Por qué un coadyuvante puede representar un riesgo?
El riesgo depende de su origen, composición, método de fabricación y posibles materiales portadores. Una enzima, un antiespumante o un medio filtrante puede incorporar componentes de origen animal, derivados de fermentación, alcoholes, grasas o sustancias cuya procedencia no se encuentre suficientemente documentada.
Por esta razón, que un material no aparezca en la etiqueta comercial del alimento no significa que quede fuera de la evaluación Halal.
Una ficha técnica tampoco demuestra automáticamente la conformidad del material. La documentación debe permitir conocer, según el nivel de riesgo, aspectos como su composición, origen, fabricante, proceso productivo y condición Halal. En ciertos casos podrá ser necesario solicitar declaraciones adicionales o un certificado emitido por una entidad reconocida.
Recomendaciones para las empresas
Las empresas que busquen certificar productos o acceder a mercados Halal deberían:
- Elaborar un inventario de todos los ingredientes, aditivos y coadyuvantes utilizados.
- Incluir los materiales de filtración y tratamiento de agua.
- Solicitar anticipadamente la documentación técnica a sus proveedores.
- Evaluar especialmente los materiales de origen animal, microbiano o químicamente complejo.
- Controlar cualquier cambio de proveedor, formulación o material auxiliar.
- Mantener trazabilidad entre cada material, su documentación y el producto en el que se utiliza.
Una mirada integral del proceso
La certificación Halal no se limita a verificar que el producto final esté libre de ingredientes prohibidos. También busca asegurar que su condición Halal se mantenga a través de la selección de materias primas, el procesamiento, el almacenamiento, la limpieza y la trazabilidad documental.
Para las empresas exportadoras, detectar tempranamente los coadyuvantes de proceso puede evitar observaciones durante la auditoría, retrasos en la certificación y dificultades para ingresar a mercados internacionales.
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