Carne de guanaco gana protagonismo en la Patagonia y avanza hacia su valorización comercial
En la Patagonia, la carne de guanaco comienza a consolidarse como una alternativa emergente dentro de la industria cárnica, impulsada por iniciativas que buscan transformar este recurso en un producto con mayor valor agregado y proyección comercial.
En este contexto, actores públicos y privados han promovido instancias técnicas y jornadas de trabajo orientadas a estructurar una cadena productiva más eficiente, con foco en la trazabilidad, procesamiento y comercialización. Estas iniciativas apuntan a posicionar la carne de guanaco no solo como un producto local, sino también como una opción competitiva en mercados especializados.
El interés por este tipo de carne se sustenta tanto en su perfil nutricional como en su origen. Estudios han demostrado que la carne de guanaco presenta niveles de hierro superiores a carnes tradicionales como el cordero, lo que refuerza su posicionamiento como proteína saludable. A esto se suma su carácter de producto silvestre, asociado a prácticas de manejo sustentable y al patrimonio natural de la Patagonia.
Desde el punto de vista productivo, el potencial es significativo. Se estima que la población de guanacos en Sudamérica alcanza entre 1,5 y 2 millones de ejemplares, concentrándose principalmente en Argentina y Chile . Sin embargo, esta cifra representa solo una fracción de su población histórica, lo que refuerza la necesidad de desarrollar modelos de aprovechamiento responsables y regulados.
En paralelo, proyectos en regiones como Magallanes están trabajando en cerrar brechas en la extracción autorizada y en mejorar el posicionamiento comercial de esta carne, con el objetivo de integrarla de manera sostenible en la oferta alimentaria regional .
Uno de los principales desafíos sigue siendo la generación de demanda y el conocimiento del producto por parte de consumidores y mercados internacionales. Para ello, será clave fortalecer estrategias de marketing, certificación y diferenciación, especialmente en segmentos donde el origen, la trazabilidad y el cumplimiento normativo son determinantes.
Desde la perspectiva del mercado Halal, este tipo de desarrollos abre oportunidades relevantes. La incorporación de nuevas especies, bajo esquemas de certificación adecuados, podría diversificar la oferta exportable y responder a una demanda creciente por productos cárnicos diferenciados y de alto estándar.
La articulación entre industria, autoridades y organismos técnicos será fundamental para consolidar este modelo, asegurando un equilibrio entre desarrollo económico, sostenibilidad y cumplimiento de estándares internacionales.
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